El presidente de la Caja de Servicios Sociales (CSS), Gustavo Zapatero, sostuvo que la deuda histórica de los municipios con la obra social asciende a 116.000 millones de pesos y señaló que esa situación impacta en la situación financiera de la institución.

Zapatero habló de los desafíos de la gestión, la necesidad de optimizar recursos y las dificultades que atraviesa la CSS para garantizar prestaciones y medicamentos.

El funcionario valoró las reuniones impulsadas por la ministra de Gobierno, Belén Elmiger, en Casa de Gobierno, con diputados del oficialismo. Según planteó, el objetivo es fortalecer el vínculo entre la sede central de Río Gallegos y las delegaciones del interior, en especial donde hay problemas operativos, de infraestructura y de personal.

Zapatero señaló que los primeros 90 días de gestión le permitieron identificar problemas estructurales y remarcó la necesidad de reconocer las dificultades para poder abordarlas. También insistió en la importancia de contar con indicadores y mecanismos de control para evaluar resultados, seguir derivaciones, gastos y auditorías médicas.

Al referirse a la deuda total de la Caja, afirmó que ronda los 90.000 millones de pesos. En ese marco, sostuvo: “Si a mí me pagaran la deuda histórica, yo cambio la realidad de la Caja de un día para el otro”.

Sobre las dificultades para cubrir medicamentos, incluidas insulinas y prestaciones de alto costo, vinculó la situación con problemas financieros y administrativos acumulados durante años. También planteó que la salud no puede esperar y que la administración de los fondos debe hacerse con responsabilidad.

La CSS cuenta con 127.000 afiliados y un plantel de 320 trabajadores, según indicó Zapatero, quien defendió la tarea del personal y remarcó que las dificultades de la obra social no responden a una falta de voluntad de sus agentes.