El ministro de Economía, Finanzas e Infraestructura de Santa Cruz, Ezequiel Verbes, expuso ante el Consejo Federal Fiscal la situación económica y financiera de la provincia, con eje en los desequilibrios estructurales que, según planteó, condicionan las cuentas públicas y obligan a revisar los criterios de distribución de los recursos nacionales.
Durante su intervención, el funcionario sostuvo que el debate sobre la coparticipación federal no puede limitarse a la cantidad de habitantes de cada jurisdicción. Planteó que también deben considerarse las obligaciones de gasto, las brechas de infraestructura y las particularidades territoriales que incrementan el costo de sostener los servicios públicos.
Verbes señaló además que Santa Cruz enfrenta problemas estructurales vinculados con la situación de la Caja de Previsión Social y de las empresas del Estado, que requieren —dijo— una discusión de fondo sobre su sostenibilidad financiera.
En ese contexto, remarcó que la provincia debe afrontar gastos esenciales en educación, salud y seguridad, con obligaciones que incluyen el pago de salarios docentes, personal sanitario y efectivos policiales, además del funcionamiento de los servicios en todo el territorio.
Uno de los puntos centrales de la exposición fue el impacto de las distancias y de la infraestructura pendiente sobre los costos de funcionamiento del Estado provincial. Verbes explicó que Santa Cruz tiene una población relativamente pequeña distribuida en un territorio extenso, con localidades que todavía dependen de sistemas de generación eléctrica a gasoil, una alternativa más costosa que la conexión al sistema interconectado.
A eso, añadió, se suman las necesidades de inversión en agua potable, cloacas, infraestructura energética y rutas. La brecha de infraestructura, sostuvo, es una variable central para comprender la realidad fiscal santacruceña y las necesidades de financiamiento que enfrenta el Estado para garantizar servicios en todas las localidades.
El titular de Economía también se refirió al impacto de la reducción de los ingresos sobre las finanzas provinciales. Según explicó, la evolución de la coparticipación nacional y de la recaudación propia, particularmente de Ingresos Brutos, está estrechamente vinculada con el nivel de actividad económica.
La presentación fiscal expuesta ante el Consejo Federal Fiscal indicó que, entre enero y septiembre de 2026, Santa Cruz registró ingresos por aproximadamente $1,754 billones y gastos por $2,297 billones. La diferencia entre ambos montos refleja la presión que enfrenta la administración provincial para atender sus compromisos.
En ese escenario, Verbes afirmó que el Gobierno provincial puso en marcha un programa de ahorro para administrar los recursos disponibles y atender las obligaciones prioritarias. También cuestionó el rechazo de la oposición a medidas propuestas para el equilibrio fiscal, como la ley de emergencia económica, el plan de financiamiento estratégico y otras acciones orientadas al sostenimiento de las cuentas públicas.
Como parte de las medidas para ordenar las cuentas públicas, el ministro indicó que Santa Cruz trabaja en distintos programas con articulación nacional. En ese marco, la agenda prevé la visita de representantes del Gobierno nacional a Perito Moreno los días 13 y 14 de noviembre, instancia que, según señaló, podría contribuir al tratamiento de la situación fiscal y de las necesidades de la provincia.
La exposición de Verbes se inscribió en el debate federal sobre la distribución de los recursos y la sostenibilidad de las finanzas públicas, con un planteo centrado en que los criterios de reparto contemplen no solo cuántos habitantes tiene cada jurisdicción, sino también cuánto cuesta garantizar derechos y servicios esenciales en cada territorio.