Hombre en llamas llegó a Netflix como una nueva adaptación de una historia que ya tuvo su paso por el cine. La miniserie retoma el relato de John Creasy, un exmercenario que intenta dejar atrás un pasado atravesado por la violencia y los conflictos personales.
La propuesta se desarrolla en siete episodios y vuelve sobre una trama basada en las novelas de A. J. Quinnell. En esta versión, el personaje es interpretado por Yahya Abdul-Mateen II, mientras que Kyle Killen está a cargo de la creación de la serie.
La historia se centra en la misión que Creasy acepta para proteger a la hija de un antiguo compañero. Ese encargo lo arrastra a una situación límite, con adversarios peligrosos y un escenario en el que cada decisión puede tener consecuencias decisivas.
Además de la acción, la miniserie incorpora el drama personal del protagonista, que carga con un trastorno de estrés postraumático y con las marcas de un pasado que no logra dejar atrás.
Con este formato, la serie se presenta como una alternativa para quienes buscan suspenso y una reinterpretación de una historia conocida por su versión cinematográfica protagonizada por Denzel Washington.