En Instagram, la cuenta @rgl.exe se presenta como “La ciudad que recordamos” y reúne a más de 16 mil seguidores. Sus publicaciones recuperan imágenes y relatos de Río Gallegos, con especial atención a comercios, lugares y costumbres que forman parte de la memoria local.

Facundo, uno de los administradores, contó a Santa Cruz al Momento que el proyecto comenzó hace aproximadamente dos años y que lo lleva adelante junto a Jerónimo, con ayuda de colaboradores y de vecinos que se acercan a compartir recuerdos. La intención, explicó, es que el protagonismo quede en los lugares y en las personas que hacen crecer la propuesta.

El punto de partida fue el deseo de recuperar escenas de una ciudad que cambió y de la que no siempre quedaron registros fáciles de encontrar. Facundo señaló que, durante los 80, los 90 y los primeros años del 2000, el acceso a cámaras e internet era mucho más limitado, por lo que muchas situaciones que hoy quedarían grabadas en un teléfono entonces pasaban sin una foto.

La cuenta también busca rescatar formas de vida cotidiana que fueron desapareciendo, como los videoclubes, los cibers y las cabinas telefónicas. “La hora te la cobraban y era todo muy limitado”, recordó sobre los cibers, en referencia a una época en la que buscar información implicaba trasladarse y mirar el reloj para aprovechar el tiempo de conexión.

La búsqueda de material suele comenzar con una sugerencia del público. Cuando alguien propone recordar un comercio o un lugar, el equipo intenta reunir imágenes para armar una publicación. Facundo y Gerónimo buscan, seleccionan y conversan antes de decidir qué compartir.

Conseguir archivos no siempre es sencillo. Hay locales de los que todavía no encontraron material, y esa ausencia se convierte en una tarea pendiente. Cuando logran reunirlo y publicarlo, la propuesta vuelve a abrir nuevas búsquedas, en un intercambio constante con la comunidad.

Entre las historias que más valora Facundo están las de los emprendimientos familiares. Detrás de cada negocio pueden aparecer años de trabajo, familias que lo sostuvieron o hijos que hoy continúan lo que comenzaron sus padres. En algunos casos, recordar un comercio también es una manera de volver a hablar de alguien que ya no está.

“Eso es lo que más llama la atención y más uno celebra cuando podemos hacer ese contenido, porque estamos contando una historia de los vecinos”.

Facundo definió la iniciativa como un espacio sin fines de lucro, cuyo crecimiento busca mantenerse ligado a lo que la comunidad quiere recordar. Además de Instagram, el proyecto también tiene presencia en Facebook y recibe fotos y videos de quienes quieran aportar material.

La invitación alcanza tanto a quienes buscan reencontrarse con un lugar de su infancia o adolescencia como a quienes conservan imágenes que podrían ayudar a completar esas búsquedas. El perfil reúne lo publicado durante estos años y mantiene abiertas las historias para las que todavía faltan archivos.

La próxima pieza de ese álbum de Río Gallegos puede estar en una foto o en un video que algún vecino todavía guarda.

Podés seguir la cuenta y compartir tus recuerdos @rgl.exe