Un análisis sobre la derrota de Boca ante Vasco en la semifinal de la Copa Sudamericana señaló que el equipo sintió la ausencia de Leandro Paredes y que eso se notó en la falta de fútbol y de control del partido.
El texto sostuvo que, más allá de las situaciones que Boca generó con superioridad numérica, el equipo no logró tener la pelota ni imponer condiciones cuando el encuentro estaba 11 contra 11. En esa línea, atribuyó a Paredes un rol central en el funcionamiento del conjunto xeneize.
También planteó que el mediocampista es un jugador sin reemplazo directo y que, si no está, Boca sufre este tipo de partidos. El análisis incluyó además referencias a otros nombres del plantel, aunque remarcó que el único que “no puede faltar nunca” es Paredes.
Se trata de una columna de opinión y no de una información de hecho sobre una lesión, una ausencia confirmada o una decisión técnica.