Antes del Gran Premio de Singapur de Fórmula 1, Andrea Kimi Antonelli pasó por una situación insólita en el paddock del circuito urbano de Marina Bay, cuando personal de seguridad no le permitió el ingreso porque no lo reconoció.

El piloto italiano de Mercedes insistió en varias ocasiones en que era corredor de la categoría, pero la puerta quedó cerrada hasta la intervención de Max Verstappen, a quien sí identificaron y que confirmó que Antonelli también formaba parte de la jornada.

Más tarde, ambos terminaron en el podio de la carrera: Verstappen se quedó con la victoria y Antonelli alcanzó el tercer puesto.

El resultado dejó al joven de Mercedes en una posición favorable en el campeonato, aunque todavía con puntos en juego. Con 340 unidades, lidera el Mundial de Pilotos y le saca 102 a su compañero de equipo, que suma 238.

Según los cálculos que acompaña la nota original, Antonelli podría asegurarse el título en la próxima fecha, en Austin, si logra ampliar la diferencia a 125 puntos y se dan una serie de resultados combinados.

Además, el italiano aparece cerca de convertirse en el campeón más joven de la historia de la Fórmula 1, una marca que hoy le pertenece a Sebastian Vettel, campeón en 2010 con 23 años y 134 días. Antonelli, que disputa su segunda temporada en la categoría, podría superarla con 20 años.