Se sorteó el tribunal para el nuevo juicio por la muerte de Maradona

El Tribunal Oral (TOC) N°7 de San Isidro tomará las riendas de la causa, que el mes pasado fue declarada nula tras el escándalo del documental de la jueza Julieta Makintach.

El juicio que juzgará a los acusados por la muerte de Diego Armando Maradona tiene nuevo tribunal, luego de haberse declarado nulo a fines del mes pasado por el escándalo del documental protagonizado por la jueza Julieta Makintach.

El sorteo que se realizó este jueves al mediodía determinó que el Tribunal Oral (TOC) N°7 de San Isidro tomará las riendas de la causa, mientras que los jueces a cargo del nuevo debate serán Roberto Gaig, Alejandro Lago y Alberto Ortolani.

Ortolani pertenece al TOC N°1 pero tomó el lugar de la jueza María Coelho, titular del TOC N°7, ya que la magistrada preside el debate por jurados populares al que se someterá la enfermera Dahiana Gisela Madrid, que podría comenzar en septiembre u octubre.

Ahora, los nuevos jueces serán los encargados de afrontar el debate, que comenzará desde cero luego de que los magistrados y las partes se reúnan para definir la lista de testigos y una fecha de inicio.

En el sorteo estuvieron presentes los abogados de los particulares damnificados, los fiscales y los defensores de los siete acusados. Se trata de Fernando Burlando (Dalma y Gianinna Maradona), Mario Baudry (Verónica Ojeda y Dieguito Fernando), Pablo Jurado (Ana, Rita y Estela, las hermanas del “Diez), Ramírez (Diego Junior), Félix Linfante (Jana) y los representantes del Ministerio Público Fiscal (MPF) Patricio Ferrari y Cosme Iribarren. Además, de los letrados Julio Rivas, Francisco Oneto, Vadim Mischanchuk, Franco Chiarelli, Miguel Ángel Pierri, Diego Olmedo y Nicolás D’Albora.

El neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, el enfermero Ricardo Omar Almirón, su coordinador, Mariano Perroni, el médico clínico Pedro Pablo Di Spagna y la jefa de Swiss Medical, Nancy Edith Forlini son los siete imputados de la causa por presunto homicidio simple con dolo eventual, un delito que prevé una pena entre 8 y 25 años de cárcel, de acuerdo a lo establecido por el Código Penal.