Este procedimiento dispuesto por el juez Mario Albarrán, se completará mañana con el resto de los imputados en los delitos de homicidio agravado y homicidio en grado de tentativa.
Se desconoce si los testigos presenciales del hecho pudieron reconocer a alguno de las personas detenidas y en caso de ser así la Justicia irá completando un pormenorizado informe para establecer responsabilidades, teniendo en cuenta que a ocho de ellas les dio positiva la prueba de dermonitrotest por la cual se establece la existencia de residuos de pólvora en las manos, aunque esa prueba no es totalmente concluyente.
Vale recordar que el magistrado interviniente en la causa tiene diez días hábiles (que comenzaron a correr a partir del viernes 10 de abril) para definir la situación procesal de los imputados.
Existe alta probabilidad de que gran parte de ellos recuperará su libertad por falta de mérito, pero otros, en un número que oscilaría entre 3 y 7, estarían muy comprometidos con el asesinato del obrero Reynaldo Vargas y con las graves lesiones que causaron al restante desocupado de la construcción, Bonifacio Barrera.
Además, hay diez armas secuestradas que ya habrían sido peritadas. Entre ellas, existe una de calibre 9 milímetros que perteneció a la Policía de Rio Negro y otra similar que, llamativamente, estaría registrada a nombre de un “viejo y conocido dirigente gremial” de Caleta Olivia.
Esto último fue revelado hace pocas horas por el gobernador Daniel Peralta, quien es informado permanentemente sobre el avance de las investigaciones, aunque el mandatario se abstuvo de dar a conocer el nombre del sindicalista por cuestiones de secreto de sumario.
(Fuente: La Vanguardia Sur.)
