Cuatro detenidos por el incendio que causó la muerte de dos niños y su madre

marcha caleta

El desgarrador caso de la joven madre y sus dos hijos que fallecieron el domingo por la madrugada al quedar atrapados en el pavoroso incendio de una vivienda del barrio 17 de Octubre de esta ciudad, tuvo ayer un giro inesperado con la detención de cuatro individuos sospechados de haberlo causado intencionalmente. También hubo otra marcha de familiares y vecinos pidiendo justicia, la cual llegó hasta la Oficina de Protección de Niños del municipio cuyo frente fue pintado con fuertes frases acusadoras.

A pesar del hermetismo informativo judicial y policial sobre las investigaciones que rodean al penoso suceso que conmocionó a la comunidad de la región, fuentes de extrema confianza revelaron a El Patagónico que en la madrugada de ayer personal de la División de Investigaciones (DDI) detuvo a cuatro individuos en diferentes y simultáneos operativos.

Los mismos están sospechados de haber tenido participación en el origen del incendio que derivó en la trágica muerte de Natasha Schumacher, de 24 años, y de sus dos hijos: una nena de 5 años de nombre Karin y un nene de 7, Lautaro. Sus cuerpos fueron hallados en uno de los dormitorios y la autopsia determinó que antes de quedar carbonizados perecieron asfixiados.

La orden de captura de los sospechosos fue ordenada por la titular del Juzgado Civil y Comercial, Malena Totino, que por la feria de verano está subrogando el Juzgado de Instrucción Penal N° 1 y se encuentra a cargo de la causa.

A fin de no entorpecer las investigaciones, este medio por ahora no dará a conocer sus identidades ya que incluso hasta avanzada la tarde no habían sido requeridos por la jueza para prestar declaración indagatoria.

SERIAMENTE COMPROMETIDOS

No obstante se sabe que existirían pruebas que los comprometen seriamente, las cuales indicarían que alrededor de las cinco de la madrugada del domingo habrían estado en la casa ubicada en la calle Madroñán donde se produjo el horrendo suceso y que escaparon raudamente.

Una de las hipótesis que manejan los investigadores da cuenta de que pudieron haber acudido con fines concretar un ajuste de cuentas contra Ricardo Luna (23), dueño de la vivienda y pareja de Natasha, sujeto que tiene numerosos y graves antecedentes delictivos.

Se cree que Luna, sobre quien también pesan serias sospechas en torno al trágico hecho ya que no hizo nada para rescatar a las víctimas y dijo que había escapado de las llamas para pedir ayuda a familiares que residen en las inmediaciones, sabe mucho más de lo que testimonió ante la policía y la justicia.

A modo de ejemplo, algunos vecinos lo habrían escuchado proferir fuertes gritos en la calle mientras su casa ardía, direccionados a dos individuos diciendo «me las van a pagar», algo que más tarde reiteró en su cuenta de Facebook para luego cerrarla.

Por ello los investigadores quieren saber si estuvo reunido con ellos en la casa y si se produjo una discusión o bien los sospechosos ingresaron abruptamente para concretar una venganza y en esas circunstancias alguien generó el incendio, ya que los bomberos especialistas en siniestros que arribaron desde Río Gallegos determinaron que fue intencional.

SEGUNDA MARCHA

A media mañana de ayer se produjo otra marcha de familiares y vecinos que reclamaron el esclarecimiento de las muertes de la joven madre y sus pequeños hijos.

Los mismos estuvieron en la manifestación que partió desde la plazoleta del Gorosito y avanzó unas cinco cuadras por la avenida Eva Perón hasta llegar a la sede de las Oficina de Protección Integral de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes que depende del municipio.

Alex Fernández es el padre de Karin y Juan Pacheco de Lautaro. Ambos comentaron que desde hace mucho tiempo venían solicitando infructuosamente la tenencia de los pequeños dado que existían pruebas de que estaban en situación de riesgo.

Fernández reveló a medios periodísticos que en cierta ocasión fue amenazado de muerte por Luna cuando trató de ver a su nena en un jardín de infantes, pero además sabían que el último novio de Natasha (Luna) poseía un arma de fuego y la tenía amenazada junto a los dos menores.

Otro dato revelador lo dio la abuela de Lautaro, Olga Vera, quien dijo que «yo lo crié; soy como la madre; después me lo sacó la mamá (Natasha) y fue para que él sufra».

«Él (Lautaro) pasó las dos fiestas con nosotros y justo ese día sábado a la mamá se le ocurrió que se lo llevemos. Él no quería irse y le dije que si ese tal Luna le llegaba a hacer algo que se escape y venga en remis a la casa y Lautaro me dijo que sí, que lo iba a hacer. Ahora nunca más voy a tener a mi nieto».

FUERTES CRITICAS A LA OFICINA DE LA NIÑEZ

Los manifestantes exteriorizaron su bronca contra la repartición municipal por no haber tomado medidas preventivas para evitar un fatal desenlace a pesar de los reclamos que habían hecho los familiares de los niños fallecidos.

Por ello pintaron fuertes frases acusadoras en la fachada del antiguo edificio, tales como «inútiles», «justicia por Karin y Lautaro» y «asesinos hdmp».

Luego de varios minutos de tensión la titular del organismo comunal, Cecilia Florentín, accedió a recibir en su despacho solamente a los padres de los chicos, Alex Fernández y Juan Pacheco, a quienes les dijo que se estaban realizando todas las tramitaciones para poder entregarles los cuerpos a fin de darles sepultura, algo que se demoraba porque había que aguardar el resultado de los ADN desde Río Gallegos dado que quedaron irreconocibles.

Los padres se excusaron ante la prensa de brindar mayores detalles de esa conversación, pero coincidieron en señalar que era evidente que el sistema de protección a los niños desde esa Oficina «no funciona para nada» y aseguraron que «no vamos a parar hasta que se haga justicia y el asesino vaya en cana».

Ambos desconocían que ya había cuatro detenidos, en tanto que Florentín accedió luego a recibir a medios periodísticos pero respondió las consultas con evasivas manifestando, entre otras cosas, que la comunidad estaba conmovida por este caso y que el mismo «llama a una profunda reflexión y entendemos el dolor de los familiares», siendo incomprensible «cómo alguien puede generar tanto daño y dolor».

(Fuente: El Patagónico)

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