Fueron a detener al presunto agresor del municipal apuñalado, pero estaba trabajando

caso Héctor Soto

El agresor de Héctor Soto, el trabajador municipal que fue apuñalado durante Navidad, fue identificado por la policía como Rolando Paredes, de 40 años. La Justicia ayer libró dos requisas domiciliarias y secuestró el cuchillo que podría haber sido utilizado durante el ataque. También se autorizó la detención del sospechoso, pero no fue encontrado y quedó vigente su captura.

El personal de la Brigada de Investigaciones cumplió ayer con dos procedimientos en relación al grave ataque que sufrió Héctor Soto (45) durante la tarde del lunes, afuera de su casa en la calle María Concilia del barrio Quirno Costa de Comodoro Rivadavia.

El hombre, que trabaja como empleado en la Municipalidad, aún se encuentra internado en la terapia intensiva del Hospital Regional, y según se informó su pronóstico es reservado y corre riesgo su vida. Incluso, los investigadores aún no pudieron tomarle declaración ya que permanece sedado luego de una intervención quirúrgica.

Según la investigación policial, la víctima tiene una deuda pendiente con Rolando Alberto Paredes, el presunto agresor, quien reside en la casa de enfrente, sobre la calle María Concilia, entre Francisco de Asís y Ángel Velaz.

Y ese lunes, el sospechoso esperó a que llegara Soto y lo acuchilló. El ataque se produjo a las 19:10 cuando la víctima estaba por ingresar a su vivienda junto a su pareja. Paredes lo increpó en compañía de su padre y luego de una discusión sobre la vereda le propinó tres puntazos a la altura del abdomen y lo dejó malherido.

El empleado municipal ingresó al centro asistencial en grave estado y tuvo que ser intervenido quirúrgicamente. Quedó internado en una sala de terapia intensiva y se espera por su evolución, aunque su salud sigue siendo muy delicada, precisaron las mismas fuentes a El Patagónico.

La funcionaria fiscal Silvia Chaura está al frente de la investigación y ayer solicitó dos órdenes de allanamientos y la detención del sospechoso, quien fue sindicado por la pareja de la víctima, principal testigo del incidente.

Por ello, la juez penal Daniela Arcuri autorizó las diligencias: una fue realizada en María Concilia 2014 y la otra en una vivienda de la calle Jesús Marcial 938 del barrio Ceferino.

Según se informó, en la primera casa se incautaron teléfonos celulares y un cuchillo que pudo haber sido el utilizado durante la agresión. En tanto, Paredes no fue hallado en ninguno de los dos domicilios y quedó vigente su orden de captura en cualquier lugar que sea encontrado.

Al momento de los procedimientos, sus familiares indicaron a la policía, que el hombre había salido a trabajar en forma particular, aunque no describieron cuál era su profesión. También se supo que el sospechoso no cuenta con antecedentes penales, lo que podría beneficiarlo en el futuro proceso que se investiga por el delito de tentativa de homicidio.

(Fuente: El Patagonico.)

Comentarios

comentarios