Un policía disparó al aire en la casa de su ex y desató la furia de vecinos

arma de fuego

Una mañana de furia se registró en un sector del barrio Moure después que un integrante de la Policía del Chubut efectuó disparos intimidatorios en la casa de su ex pareja. Vecinos que vivían una madrugada de diversión en las cercanías imaginaron que los disparos buscaban intimidarlos a ellos y arremetieron a pedradas contra la casa de la víctima, ya que presumían que el agresor se encontraba allí. Efectivos policiales utilizaron balas de goma para dispersar a los revoltosos y secuestraron una “tumbera”. El policía autor de los disparos fue denunciado por su ex pareja ante la Comisaría de la Mujer, pero no fue detenido. Tampoco se detuvo a los implicados en la batalla campal.

Lo que ayer a las 7 se inició como un incidente enmarcado en violencia de género, protagonizado por un integrante de la Policía del Chubut, continuó con disparos intimidatorios al aire y concluyó en un desorden callejero cuando la policía de la Seccional Quinta tomó intervención para tratar de calmar los ánimos.
De acuerdo a la información oficial a la que accedió El Patagónico, un efectivo policial –que según las fuentes consultadas se trataría de Cristian Eduardo Valenzuela- se presentó en el domicilio de su ex pareja y madre de su hijo, en la calle Jaime de Nevares al 1.600 casi Miguel Amado.
El policía protagonizó una discusión y luego interrumpió la tranquilidad del lugar cuando enojado con su ex pareja extrajo un arma y efectuó dos disparos al aire que retumbaron en el vecindario.
Una veintena de vecinos liderados por un hombre identificado por fuentes policiales como José Saldivia (34) comenzaron a arrojar piedras contra la vivienda donde se inició el conflicto.
Al arribar los patrulleros, los individuos que todavía a esa hora seguían despiertos tras una noche de abundante ingesta alcohólica, comenzaron a agredir a los uniformados con piedras, botellas y palos. Los policías tuvieron que solicitar el apoyo del Grupo de Infantería y de efectivos de otras comisarías dadas las proporciones del enfrentamiento.
Según la policía, Saldivia –quien años atrás cumplió una condena por un incidente con un arma de fuego afuera del Sindicato de Petroleras y que también protagonizo un incidente en el interior de la Municipalidad- desafiaba a los uniformados con un arma de fabricación casera en la cintura y un cuchillo en sus manos.
En medio del caos entre la policía y los revoltosos, las casas lindantes al conflicto sufrieron roturas de los vidrios de sus ventanas. Al menos dos vehículos particulares que estaban estacionados sobre la calle también registraron la rotura de sus respectivas lunetas. Lo mismo sucedió con dos móviles policiales.

NINGUN DETENIDO

Los efectivos tuvieron que recurrir a la utilización de postas de bala de goma para disuadir a los agresores. Finalmente ninguno de los inadaptados resultó detenido a pesar de los graves incidentes que se extendieron por más de una hora.
Saldivia recibió heridas de balas de goma, pero tampoco resultó aprehendido, se informó, aunque se le secuestró la “tumbera” y el cuchillo. Otros individuos que atacaron a la policía también están identificados, se señaló.
En cuanto al efectivo policial que efectuó los disparos intimidatorios tampoco resultó privado de su libertad. Sin embargo, su ex pareja radicó la respectiva denuncia ante la Comisaría de la Mujer.
La Policía Científica secuestró dos vainas servidas en el interior de la vivienda de la víctima, y tomó intervención el Ministerio Público Fiscal.
Se espera que en las próximas horas tome conocimiento el área de Asuntos Internos de la fuerza, dado que el efectivo habría utilizado su arma reglamentaria.

(Fuente: El Patagonico.)

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