La querella inició alegato en el juicio por los últimos crímenes de la dictadura

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Se trata del juicio por el secuestro y asesinato de los militantes Osvaldo Cambiaso y Eduardo Pereyra Rossi donde plantearon en su que el objetivos de esos crímenes fue “condicionar a la democracia en general y al peronismo en particular” en el final del terrorismo de estado.

Las querellas particulares del juicio por el secuestro y asesinato de los militantes Osvaldo Cambiaso y Eduardo Pereyra Rossi plantearon en su alegato que el objetivos de esos crímenes fue “condicionar a la democracia en general y al peronismo en particular” en el final de la dictadura, ante las elecciones de diciembre de 1983.

Los abogados de las secretarias de Derechos Humanos de la Nación, Santiago Bereciartúa y bonaerense, Eliana Masegosa, junto a Nadia Schujman por las hermanas de Cambiaso iniciaron hoy su alegato final en el juicio oral en el que están acusados Benito Reinaldo Bignone y Luis Patti, entre otros represores.

“Los secuestros, las torturas, la desaparición y los homicidios de Osvaldo Cambiaso y de Eduardo Pereira Rossi constituyen un último e inequívoco mensaje criminal de la dictadura, que apuntó a condicionar tanto la democracia en general, que volvería a dar sus primeros nuevos pasos unos meses después, como al peronismo en particular”, dijo Schujman.

Las querellas unificaron sus posiciones en un único alegato iniciado hoy y que fueron leyendo de a turno entre los tres letrados ante el Tribunal Oral Federal 2 de Rosario, integrado por los jueces Omar Digerónimo, Beatriz Caballero y Jorge Benegas Echagüe.

Cambiaso y Pereyra Rossi fueron secuestrados el 14 de mayo de 1983 en el bar “Magnum” en el centro de Rosario por un grupo represor integrado por agentes civiles de inteligencia (PCI) y militares del II Cuerpo de Ejército.

Según la investigación policial, los prisioneros fueron luego torturados en un galpón de las afueras de la ciudad y más tarde entregados al oficial policial Patti y dos suboficiales del Comando Radioeléctrico de Tigre, tras lo cual sus cuerpos sin vida aparecieron baleados en un camino rural cercano a la localidad bonaerense de Lima.

Las pericias detectaron huellas de torturas en ambos cuerpos y uno de ellos tenía un disparo efectuado a corta distancia, compatible con un disparo de “remate”, según acreditó la instrucción.

Los homicidios de Cambiaso y Pereyra Rossi fueron los dos últimos cometidos durante la última dictadura, luego de que el 30 de abril de 1983 fuera asesinado el jefe montonero Raúl Yager.

Los querellantes señalaron en la audiencia que el objetivo de estos secuestros y asesinatos fue “aislar de dentro de la comunidad y del Movimiento Peronista, mediante el terror y la estigmatización, a esa corriente militante (Intransigencia y Movilización, con la que tenían vinculación las víctimas) que al igual que el resto de las fuerzas políticas se aprestaba a ser parte del nuevo escenario”, en el inminente retorno democrático.

Además del ex presidente de facto Bignone y el ex comisario Patti, en este juicio oral hay otros diez imputados entre militares retirados y PCI que integraron grupos represivos en la órbita del área de Inteligencia del Batallón de Comunicaciones 121 de Rosario durante la última dictadura.

(Fuente: Télam.)

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