Arroyo destacó las políticas que se aplican en Santa Cruz

MDS MINISTRA PERALTA LIC ARROYO

De visita en Río Gallegos, el Lic. Daniel Arroyo, se reunió con la Ministra de Desarrollo Social, Prof. Gabriela Peralta, compartiendo toda una serie charlas que empezó temprano con una mesa de trabajo junto a los funcionarios de la cartera social. En tanto que al medio día brindó una conferencia de prensa donde Arroyo agradeció a la titular de la cartera social y al Gobierno de la Provincia la posibilidad de estos encuentros.

 

“La idea fue conversar con la Ministra y con todo el equipo técnico acerca de los programas que están encarando en la provincia de Santa Cruz”, sostuvo, destacando la política que hace el Gobierno Provincial descentralizando y fortaleciendo los trabajos en los barrios y la línea que encaran con la red de preventores en lo que hace a la prevención de adicciones. “Me parece que Santa Cruz es una provincia compleja por la extensión territorial que tiene, eso muy pocas veces se entiende porque tiene realidades distintas productivas o estatales como el caso de Río Gallegos, seguramente hay muchas cuestiones para encarar, lo que quedó claro es que están poniendo mucha prioridad en el tema de descentralizar recursos que es la única manera de llegar a la provincia y sobre todo fortalecer lo que es el abordaje familiar. Uno tiene como distintos modos de política social, uno es hacer programas y la otra es y trabajar directamente con la familia. La prioridad tiene que ver con eso y me parece que está marcando la ministra y creo que es la política social que viene en los próximos años, algo más flexible y de acompañamiento a la familia. Gran parte de los problemas que tienen con lo habitacional, el trabajo, la inflación y los jóvenes incluidos en el seno del hogar, trabajar flexiblemente es una manera de empezar a cambiar”.

Análisis

Respecto al análisis de la situación social actual, sostuvo que “se está transitando por una difícil situación en políticas sociales que ha crecido en los últimos cuatro años”. Asevero que existen tres fases principales en esta situación, en primer término los problemas relacionados con la estructura, luego la inflación y finalmente los de gestión.

Entre los inconvenientes estructurales figuran la Pobreza, el trabajo informal, la desocupación juvenil la violencia y la droga. En cuanto al primer y segundo punto sostiene que “tenemos un 27 por ciento de pobreza, por lo que más de un cuarto de la población carece de los servicios básicos”, acotando que “tenemos un 34 por ciento de trabajo informal, lo que significa que una de cada tres personas que trabajan no tiene obra social, ni aportes jubilatorios ni vacaciones pagas”. Aseguró que “hay más cobertura del Estado, con más asistencia pero no logrando incluirse en el mundo de trabajo. El trabajo informal en Argentina tiene dos caras, una es el trabajo en negro, trabajo no registrado, el que va a trabajar todos los días y el empleador no le paga los aportes que corresponde y la otra parte es el “cuentapropismo” son gasistas, plomeros, pequeños empleos, ese sector es el que está a mi modo de ver el que está más complicado hoy”.

El tercer punto es la desocupación en los jóvenes, “en el país hay un millón y medio de jóvenes que no estudian ni trabajan”, destacó que “son pibes que están sin hacer nada, en la esquina, absolutamente afuera de todo o que entra y sale, engancha un laburito pero no logra mantenerse, engancha un tiempito la escuela pero tampoco se mantiene, por eso es tan difícil sacar estadísticas porque a veces ese joven está en la escuela, o a veces está haciendo una changa, pero estructuralmente no se logra mantener ni en la escuela, ni en el trabajo. Ahí creo que está el problema central de la Argentina”. Remarcó que “Argentina, tiene básicamente 98 por ciento de escolarización primaria y cuarenta por ciento de deserción en la escuela secundaria”, sostuvo.

Arroyo también habla de violencia como una de las principales problemáticas, “creo que hay un fenómeno de mal vivir en la Argentina que tiene que ver con hacinamiento, con no tener lugar en la casa, con problemas de trabajo y con problemas de vida cotidiana, todo eso genera violencia cotidiana. Esa violencia en el hogar es la violencia no visible en la Argentina y es la que repercute sobre las áreas sociales”.

El quinto problema que cruza a todas las áreas sociales es el problema de la droga que se ha ido cambiando y complicando. “Todos nos formamos con la idea de que el problema de las drogas era un tema de adicción. Es un problema de unidad económica, el pibe que engancha un laburito cuando vuelve al barrio gana menos que el vende drogas. La Familia que vende drogas, económicamente, le va mejor que a la familia que tiene otra actividad. Entonces, se ha transformado en un mecanismo económico paralelo, no sólo es un problema de adicción, no sólo es un problema de vida cotidiana y de salud, sino es un problema básicamente de unidad económica y está creado como un nuevo sujeto social en Argentina. Esto hace que los pibes bajen los brazos”.

Inflación

En otro tramo, Arroyo informó que en un segundo plano o círculo de problema, está la inflación porque esta complica a todos, pero sobre todo a los que no tienen trabajo fijo. “La inflación ha desacomodado la situación social en la Argentina y ha aumentado la demanda sobre los Ministerios de Desarrollo Social, y es la demanda de un sector con la que los ministerios no sabemos trabajar que no es la pobreza estructural, sino el vulnerable que está un poquito más arriba”, señalo. Acoto que esto trae más inconvenientes, “un segundo problema tiene que ver con la vivienda que se complica porque faltan dos millones de vivienda en general. La provincia de Santa Cruz históricamente ha promovido gente de afuera por el acceso de la vivienda, cosa que se fue complicando. La falta de vivienda y el hacinamiento desatan otros problemas y la facilidad al acceso de armas”.

En lo que respecta a la tercera fase, sostuvo que “está relacionada con la gestión, la política social en su conjunto, ya que en la Argentina son 67 mil millones de pesos de transferencia directa a las personas y tenemos que ir pensando en una nueva forma, una segunda generación de políticas sociales”.

Finalmente Arroyo dejo plasmados 7 desafíos puntuales relacionados a la labor de un Ministerio de Desarrollo Social: Calidad alimentaria, Niñez y Adolescencia, trabajo en economía social, modelo de intervención, adicciones, armar red de articulación y Asistir, capacitar y fomentar el desarrollo productivo.

 

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