Solidaridad con el cura golpeado en Ushuaia

miguel angel d´annibale obispo

Ante los hechos sucedidos el pasado domingo 11 de mayo después de la misa de la tarde en la Parroquia Sagrada Familia de Ushuaia cuando el Padre Marcelo Maciel, Administrador Parroquial de la misma, fue golpeado en la cara, mientras intentaba disuadir para que cesaran las amenazas de golpes que provenían de un joven y otros que lo acompañaban hacia un hombre que había participado de la celebración; como Obispo de Santa Cruz y Tierra del Fuego, repudio y rechazo esta conducta que pone de manifiesto lo que el Episcopado Argentino acaba de decir en el documento “Felices los que trabajan por la paz” emitido al finalizar la 107° Asamblea Plenaria: “La Argentina está enferma de violencia”. Hechos tan dolorosos como las que sufrió el Padre Marcelo nos invitan a reflexionar y a desterrar de nuestra sociedad todo tipo de violencia y elegir una vez más el camino del diálogo y el encuentro entre los argentinos. Agradezco en nombre de la Iglesia Diocesana todas las muestras de afecto y cercanía para con el Padre Marcelo y la comunidad de Sagrada Familia de Ushuaia y pido oraciones por los jóvenes que tuvieron esta actitud equivocada para que de aquí en adelante cambien su proceder, a fin de poder convivir como hermanos en estas hermosas tierras patagónicas.

 

Cómo sucedieron los hechos.

El hecho ocurrió en la Parroquia Sagrada Familia de Ushuaia y la victima fue el Padre Juan Marcelo Maciel, quien dio a conocer lo sucedido en una carta dirigida a la comunidad religiosa sobre el acontecimiento que lo tuvo como protagonista al salir en defensa de un joven al cual otros tres entraron a golpear dentro de la Parroquia. El hecho sucede luego de conocerse un documento de la Iglesia donde Obispos denuncian que el país esta enfermo de violencia.

Querida Comunidad de la Parroquia Sagrada Familia:

Paz y bien Quizás en estas horas se vayan enterando de los que vivimos en nuestro templo parroquial… Tres Jóvenes aparentemente fuera de su sano juicio entraron a la Iglesia para golpear a un joven de la catequesis, con insultos y humillaciones.

Mientras yo despedía a la gente ya estaban esperando y cuando termine de hacerlo entraron detrás de mi. me ubique en medio de los agresores y este joven y la violencia cambio de dirección hacia mi persona primero insultos y luego el golpe en la cara, un instante, sangre desconcierto, miedo por mi comunidad por los demás.

Un rato antes había predicado sobre “El buen pastor que da la vida por las ovejas” y les había confesado que lejos me siento de la santidad de Dios…. Gracias Señor por permitirme accidentalmente experimentar tu entrega.

Te alabo Señor por darme la gracia de permanecer en medio de tu pueblo. de no huir, es merito tuyo. Siento mucha compasión por mis agresores, siento compasión por mi comunidad que tubo que sufrir por mi. rezo por aquellos que todos los días tienen que vivir tal situación de violencia.

Les doy gracias a mi familia parroquial y a los de mi sangre por estar al pie, a los del personal de emergencias y a los policías que se preocuparon por mi. Soy consciente que esta problemática supera toda precaución.

Que podemos hacer nosotros, todo lo que este a nuestro alcance para revertir este tipo de situación. y sobre todo rezar, indico en su escrito el Padre Maciel.

La Iglesia Católica de Argentina advirtió sobre la creciente agresividad que atraviesa la sociedad en la patria del papa Francisco, al sostener que está “enferma de violencia”.

El escrito, titulado “Felices los que trabajan por la paz”, sostiene que “son numerosas las formas de violencia que la sociedad padece a diario” y remarcó que “los hechos delictivos no solamente han aumentado en cantidad sino también en agresividad”.

“Una violencia cada vez más feroz y despiadada provoca lesiones graves y llega en muchos casos al homicidio. Es evidente la incidencia de la droga en algunas conductas violentas y en el descontrol de los que delinquen, en quienes se percibe escasa y casi nula valoración de la vida propia y ajena”, plantean los obispos argentinos.

“La Argentina está enferma de violencia”, sostienen los obispos. Algunos de “los síntomas son evidentes, otros más sutiles, pero de una forma o de otra todos nos sentimos afectados”, dicen en su texto, antes de llamar a “reflexionar sobre este drama.

El documento fue dado a conocer cuando los sondeos de opinión indican que la inseguridad es la primera preocupación de los argentinos y el tema ya se transformó en eje de campaña de precandidatos presidenciales hacia las elecciones de 2015.

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