Cumplió el proyecto Ushua Ten “Nuestra Tierra”

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Dos mujeres santacruceñas trabajan para dejar el legado y cumplir el sueño de Sofía Vicic de Cepernic. Ellas son Elida Massari y Susana Infante, dos comunicadoras eficaces de la importancia de proteger nuestro patrimonio intangible.

El proyecto fue declarado de Interés Educativo por parte del Consejo Provincial de Educación y a cosechado muchos logros a lo largo de los años que serán destacados con las voces de sus protagonistas y solo, para comenzar es importante escuchar a Susana Infante cuando cuenta que la última capacitación que realizaron fue en la localidad de Puerto Santa Cruz, hace un mes, “espacio en el cual nos ocupamos de explicar y enseñar como se utiliza esta técnica pictórica llamada “Tierra de Colores” que fuera rescatada en la década del 70’ por Sofía Vicic de Cepernic y que con el paso del tiempo, se sintetizara en el proyecto Ushua Ten “Nuestra Tierra” que tiene como objetivo ir hacia el rescate de nuestra identidad cultural, ya que es auténticamente santacruceña y es así que en primera instancia, nos abocamos a enseñarles a los docentes y a todas aquellas personas que quieran aprender los mecanismos de utilización de esta técnica para que la misma sea transmitida en esencia, a los alumnos de los establecimientos educativos de la provincia de Santa Cruz y también a los amantes del arte”.

Continuando con su alocución, la locutora explico que “los talleres por lo general duran dos jornadas que resultan ser muy intensas y las personas que asisten están ansiosas por aprehender y dominar el arte que se puede expresar a través de la utilización de la Tierra de Colores y si bien, hace unos quince años que con Elida estamos tratando de difundir y hacer conocer esta técnica que luego se transforma en una expresión artística, aún hay gente que no la conoce y es por ello, que consideramos que es central el continuar realizando capacitaciones en todas las localidades de nuestra provincia porque son encuentros muy ricos donde se produce un intercambio de experiencias y saberes en torno a todas las cosas que nos identifican como santacruceños y esto es esencial, porque luego es transmitida a los alumnos en las aulas”.

ENTRE LA TÉCNICA Y EL APRENDIZAJE

Es importante destacar que luego de finalizar cada capacitación, las obras de los asistentes son exhibidas y compartidas, se entregan certificados y además, cada persona se lleva de regalo un elemento vital como lo es, un puñado de siete tierras de colores para que puedan continuar pintado y al mismo tiempo, perfeccionando el uso de esta técnica tan particular , siempre acompañado por material bibliográfico donde se detalla el procedimiento como también la historia que se entrelaza con anécdotas de los personajes, los lugares y a la vez, una grilla de colores con la finalidad de que los docentes puedan elaborar sus clases y experimentar.

Más adelante, Infante destacó que “la realización de estas capacitaciones se llevan a la practica gracias al apoyo de la dirección de Patrimonio Cultural de la Secretaría de Estado de Cultura y los municipios que siempre nos apoyan para que de una manera humilde podamos seguir cumpliendo el sueño de Sofía … que su técnica fuera transmitida a los alumnos y también, a las generaciones futuras como una porción importante de nuestro patrimonio”.

ENTRE PIEDRAS Y CRISTALES

Por su parte, Elida Massari comentó que “imagínate que para nosotros dos esta es una actividad que nos llena de orgullo porque recorremos con nuestras capacitaciones los diferentes pueblos del interior, visualizamos los rostros de sorpresa y las múltiples sensaciones que se producen cuando la gente tiene a las tierras de colores en sus manos porque ahí surgen las anécdotas, las historias que se entretejen cuando se pasa por la ruta, sin saber que con ese material se puede llegar a pintar obras de arte sacadas de nuestro propio suelo y además, porque es importante destacar que el material conocido como tierra de colores fue declarado material tangible y por otro lado, toda aquella expresión que se desprenda de él, fue declarado Patrimonio Intangible por la Unesco.

EL LEGADO

En relación a esta significativa declaración y reconocimiento internacional, la tallerista hizo hincapié detallando que “si bien lo material es todo aquello que podemos ver, tocar y se continúa manteniendo en el tiempo y el espacio; por otro lado está todo aquello que se desprende de lo material como es el caso de la técnica pictórica, resultaría ser nuestro patrimonio intangible que sí no lo hacemos conocer, sino lo defendemos y enseñamos su importancia, todo tendería a olvidarse y perderse. Por ello, nosotros nos ocupamos de enseñar una y otra vez estrictamente, la técnica que nuestra amiga Sofía nos dejó como un legado y que luego, con el paso del tiempo, el gobierno de la provincia de Santa Cruz reconoció como patrimonio, al igual que la Unesco, cuando realizó un precedente vital al reconocer a Sofía Vicic de Cepernic como Tesoro Viviente y a todo aquello que nos dejó en su vida y su interesante trayectoria, fue declarado Patrimonio Intangible y es por eso, que tanto Susana como yo, estamos decididas hace quince años de defender, enseñar y contar las historias que se entretejen en torno a la vida de Sofía y su técnica, llamada y reconocida como tierra de colores”.

PATRIMONIO INTANGIBLE

Para graficar esta situación, ambas coordinadoras de la capacitación coincidieron en resaltar la importancia del taller relatando que “una vez que los asistentes comienzan a trabajar la piedra y escuchan los ruidos de los cristales de roca que luego se transforman en tierra cuando están trituradas y molidas, lo que le fascina a la gente es saber que en esos terrones de tierra volcánica puedan encontrarse esos materiales  y por otro lado, el comprender que de acuerdo a la temperatura en que erupcionaron los volcanes hace miles de años, depende como la tierra va adquiriendo los diferentes colores y somos nosotras, las que recorremos los campos volcánicos para buscar este material que Sofía bautizó como tierra de colores que en definitiva son minerales que al contacto con el agua se oxidan y provocan el color que utilizamos para pintar y este proceso y esta búsqueda, fue reconocida como patrimonio intangible porque está ligada también, a la historia del pueblo tehuelche, porque ellos consideraban a esas tierras como sagradas”.

Para concluir, Susana afirmo que “con los talleres hemos recorrido casi toda la provincia tan solo nos basta llegar a Lago Posadas, El Calafate y El Chaltén, experiencias que vamos a poder cumplir en el transcurso de este año y también, llegamos con esta técnica a muchos lugares de nuestro país tal  es el caso de la provincia de Chubut, en el Salón de los Constituyentes en Puerto Madryn, Rawson, Trelew. Nos hicimos presentes con nuestro legado en la Biblioteca Nacional, en el Congreso de la Nación y la Casa de Santa Cruz”.

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